Las plagas en viviendas empiezan a ser demasiado frecuentes. En los últimos años, debido a la crisis económica, se han reducido las actuaciones públicas sobre el control de plagas, y espaciado servicios de limpieza y recogida de basuras. Eso, unido a las temperaturas templadas de España hace que sea muy probable sufrir una infestación de cucarachas dentro de nuestros domicilios. Además hay un incremento de las plagas de chinches, que no están asociadas a limpieza, estrato social o antigüedad de los edificios.

A continuación damos unas pautas para saber cómo detectar la presencia de plagas en nuestro hogar.

Tipo de plaga Localización Cómo se detecta
Cucaracha Cocina y baños Restos de excrementos y estuches de huevos y pieles en zonas de paso.
Roedores Toda la casa Restos de excrementos y zonas oscurecidas en zócalos y rincones, así como muebles y marcos roídos.
Chinches Cama y alrededores Picaduras abundantes después de dormir, restos de sangre en las sábanas y manchas pequeñas y negras en pliegues del colchón, somier y cabecero.

  1. Lo primero es inspeccionar las zonas afectadas así como las aledañas, para saber qué plaga es la que afecta a la vivienda, y determinar la forma de actuar.
  2. Si la vivienda va a permanecer cerrada y la infestación es grave, podemos aplicar un pulverizado por la zona perimetral. Por lo general, este método se utiliza exclusivamente en tratamientos de choque, ya que elimina todos aquellos ejemplares a la vista, pero no afecta a los nidos o los huevos.
  3. El formato más demandado en las viviendas es la aplicación de geles insecticidas. Se colocan pequeños puntos de cebo en las zonas más frecuentes de paso de los animales. Estas zonas se concentran en la cocina, especialmente detrás de los electrodomésticos, neveras, hornos, calderas, y cualquier motor que a su vez, esté cerca de fuentes de agua.
  4. Una vez colocados los puntos de cebo, estos permanecen frescos durante al menos 3 meses, si no son ingeridos por los animales. Después de su ingesta, permanecen en su organismo y contagian a todas aquellas cucarachas que entren en contacto, sin necesidad de que también coman del cebo. Además, una vez infectadas y hasta su muerte, no vuelven a depositar huevos. La plaga se verá reducida en unas 48 horas, y eliminada totalmente entre 7-10 días después de la aplicación.
  5. Si el número de ejemplares fuese demasiado elevado, pasados 10 días se aplicaría una segunda tanda de cebos insecticidas en gel.

  1. Debemos identificar el tipo de roedor al que nos enfrentamos.
  2. Una vez sepamos la especie, buscaremos el lugar donde tiene el nido, así como la forma de entrada a la vivienda. Esta puede ser por grietas, arquetas, alguna ventana o incluso en muebles o cajas que hayamos introducido.
  3. Sabiendo la zona del nido exacta o aproximada, colocamos por las zonas de paso colindantes porta cebos de seguridad con cebo seco en bloque. Estos porta cebos están cerrados con llave, para que ni niños ni otras mascotas puedan acceder al veneno del interior, y constan de una abertura específica para roedores.
  4. Los porta cebos serán inspeccionados de forma regular para la reposición del cebo. Este no actúa de forma inmediata, puesto que si un ejemplar lo ingiere y muere, el resto lo rechaza y no comen. Por esta razón todos los cebos tienen un efecto retardante, con el que la muerte del animal suele producirse entre 24-72 horas desde la ingesta, y generalmente, dentro de sus nidos, evitando encontrarnos la escena en un sitio visibe.

  1. El día de aplicación del tratamiento, toda la ropa, sabanas, mantas etc. Deben estar en bolsas bien cerradas, que serán lavadas evitando ciclos cortos, a temperaturas de al menos 60ºC.
  2. Se procede a dar vapor a alta presión en el colchón afectado, cabecero, somier, y en todos los muebles, enchufes, zócalos y cuadros de la habitación.
  3. Posteriormente se pulveriza la zona entera con un insecticida que incluye ovicida. En los casos más extremos puede utilizarse un insecticida en gas.
  4. La estancia debe permanecer cerrada el tiempo que el técnico nos especifique en función del producto que se haya utilizado, y sólo podrá volver a introducirse aquella ropa que ya esté lavada.
  5. Pasados entre 15-20 días, se procede a hacer un segundo pulverizado, sin que sea necesario el lavado de la ropa. Con ello nos aseguramos de la eliminación total.

Ofrecemos un servicio personalizado para todos aquellos negocios de hostelería, consistente en mantenimientos anuales, con precio cerrado desde el primer momento, y sin recargos adicionales por visitas extra o traslados. Expedimos certificados oficiales según normativa ROESB, obligatorios según la normativa actual. Presupuestamos de forma gratuita, y si recibes una oferta inferior a nuestras tarifas, TE LA IGUALAMOS. Además, mantenemos el precio PARA SIEMPRE, sin aplicar subidas posteriores.

Control de cucarachas e insectos rastreros: Las cucarachas constituyen uno se los mayores problemas para las empresas de restauración. Estos negocios ofrecen unas condiciones más que favorables para la rápida reproducción de estos insectos, que afectan especialmente a cocinas, barras y almacenes, y suponen un riesgo de infección de los alimentos consumidos por los clientes.

Control de roedores: En Biofum ofrecemos un tratamiento adecuado a las condiciones del local, ya sea un problema interior o en exterior. Trabajamos con cebo, trampas de captura, monitorizaciones etc, para cortar de raíz con los problemas de roedores, que además de ocasionar daños materiales, son vector de enfermedades.

Control de insectos voladores: Son los causantes del mayor riesgo de contaminación alimentaria en la cocina, y además muy molestos para los clientes. Contamos con soluciones que van desde lámparas hasta cebos de pegamento perfectamente integrados con el entorno.

Para todos aquellos locales urbanos, que no estén relacionados con la hostelería, como peluquerías, farmacias, papelerías etc. ofrecemos una tarifa plana de 60€ + iva al año si el local no supera los 120m². Para el resto, puedes consultarnos de forma gratuita. Expedimos igualmente certificados de control de plagas según normativa vigente.

La forma en la que se realizan estos tratamientos es muy similar a cómo se hacen en viviendas particulares.

Control de cucarachas: El formato más utilizado en estos casos es la aplicación de geles insecticidas. Se colocan pequeños puntos de cebo en las zonas más frecuentes de paso de los animales. Estas zonas se concentran especialmente detrás de los electrodomésticos, neveras, hornos, calderas, y cualquier motor que a su vez, esté cerca de fuentes de agua. De La misma manera se presta atención a aquellas zonas con acceso a la calle o patios, así como arquetas que pudiera haber en el interior del local. Después de su ingesta, permanecen en su organismo y contagian a todas aquellas cucarachas que entren en contacto, sin necesidad de que también coman del cebo. Además, una vez infectadas y hasta su muerte, no vuelven a depositar huevos.

Control de roedores: Tratamos de determinar la forma de entrada al local, grietas, aberturas, cañerías o incluso cajas o muebles que hayamos introducido. Si ya ha creado un nido en el interior, colocamos por las zonas de paso colindantes porta cebos de seguridad con cebo seco en bloque. (Estos porta cebos están cerrados con llave). El producto no actúa de forma inmediata, puesto que si un ejemplar lo ingiere y muere, el resto lo rechaza y no comen. Por esta razón todos los cebos tienen un efecto retardante, con el que la muerte del animal suele producirse entre 24-72 horas desde la ingesta, y generalmente, dentro de sus nidos.

Otras plagas: Para otro tipo de plagas más específicas de la actividad del propio negocio, el tratamiento se hará de forma totalmente personalizada y adaptándose a las circunstancias del problema. El objetivo es siempre efectuar el tratramiento de forma rápida y sin tener que cerrar al público.

Para los edificios residenciales, el mantenimiento en control de plagas es esencial. Con la llegada del calor, y especialmente después de temporadas de lluvias, pueden aparecer insectos provenientes de las alcantarillas, obras y espacios verdes cercanos. En Biofum nos encargamos de la desinsectación periódica a precios asequibles, que además incluye el control de roedores, que producen importantes daños materiales.

Para todas las comunidades de propietarios, ofrecemos un servicio integral de control de insectos y roedores. Este tratamiento consiste se efectúa después de revisar a fondo las instalaciones para detectar posibles problemas de entrada de animales por grietas, daños en estructuras, alcantarillado etc.

Insectos rastreros: Se procede al pulverizado de todas las zona comunes, tanto interior como exterior. En las arquetas pertenecientes a la Comunidad, se aplica un sellado con laca de contacto. Para los cuadros eléctricos se utiliza cebo en gel.

Roedores: Para el control de roedores se colocan por la finca porta cebos de seguridad con cebo seco en bloque. Estos porta cebos están cerrados con llave, lo que impide que personas o animales accedan a el, salvo ratas y ratones, que tienen una abertura específica. Los cebos son revisados y repuestos periódicamente. De la misma manera, se coloca más cebo en las zonas de alcantarillado.

Tenga el problema que tenga, nosotros se lo solucionamos. Erradicamos de forma inmediata y con total garantía plagas de hormigas, cucarachas, chinches etc. Además estamos acreditados por la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid. A continuación puede ver una breve descripción de las principales plagas que tratamos.

Los blatodeos (Blattodea, del latín Blatta, «cucaracha» y del griego eidés, «que tiene aspecto de»), conocidos también como cucarachas, son un orden de insectos heterometábolos paurometábolos de cuerpo aplanado, que miden del orden de 3 cm a 7,5 cm. Se conocen más de 4.500 especies.

Una vez que se instaura una infestación de cucarachas, se puede aliviar el problema con el control químico. No obstante el análisis de las causas y la adopción de medidas correctoras pueden reducir el riesgo de re-infestación. Insecticidas, estaciones de cebos que contienen hielos en base de hidrametilnona o fipronil o de otros biocidas, así como las pólvoras de ácido bórico, son tóxicas para las cucarachas.

Los cebos con ovicidas son también bastante eficaces para el control de una población de cucarachas.

Cimex lectularius, vulgarmente conocido como chinche o chinche de las camas, es un insecto hemíptero de la familia Cimicidae. Su alimentación es hematófaga, es decir se nutre con sangre de humanos y de otros animales de sangre caliente.

Las chinches se pueden llegar a controlar utilizando una combinación de técnicas conocida como manejo integrado de plagas (IPM por su sigla en inglés) — un enfoque que tiene en cuenta el cuidado del medioambiente que incluye prevención, monitoreo y uso limitado de pesticidas químicos.

Los formícidos (Formicidae), conocidos comúnmente como hormigas, son una familia de insectos eusociales que, como las avispas y las abejas, pertenecen al orden de los himenópteros.

Entre las especies con la consideración de plagas se encuentran Tetramorium caespitum, Anoplolepis gracilipes, Camponotus consobrinus, Monomorium pharaonis, Linepithema humile, Tapinoma sessile, Solenopsis invicta, Myrmica rubra y el género Camponotus. Las poblaciones se controlan por medio de cebos de insecticida, en forma granulada o líquida. Las hormigas recogen el cebo como si fuera comida y lo llevan al hormiguero, donde el insecticida se transmite inadvertidamente a otros miembros de la colonia por trofalaxis.